lunes, 7 de noviembre de 2011

Duda


Cada instante es un constante recordatorio de qué podríamos haber hecho que cambie nuestras vidas, eso que pudo haber sido y no fue. Y allí aparece la frase "qué hubiera pasado si…". Y yo, ahora escribiendo esto, comienzo a preguntarme tantas cosas… qué hubiera pasado si no me hubiera enamorado, qué hubiera pasado si hubiera nacido diez años antes, qué hubiera pasado si no estaba en el lugar equivocado en la hora equivocada o principalmente… qué hubiera pasado si llegaba a la una y media. Supongo que nunca lo sabré, que será una duda que me acompañará el resto de mi vida, y quizá, algún día le pregunte en mi lecho de muerte "Che, ¿qué hubiera pasado si llegaba media hora antes?", pero temo escuchar la respuesta, porque si llegara a ser "nada, hubiera sido lo mismo", sabría que toda mi vida fue basada en una mentira, en una ilusión ridícula de amores entre una adolescente y su ídolo de treinta años. Y sueño con esa pregunta todas las noches; le busco respuestas, le doy la vuelta hasta que no quede nada que deshacer, la perfecciono hasta que sea exacta, calculada, medida. Y me despierto, y me arde el pecho al extrañarlo tanto, al no saber la respuesta a esa duda… qué hubiera pasado si llegaba a la una y media. Quiero pensar que toda pregunta tendrá una respuesta, y esa respuesta será mi segunda oportunidad para, por primera vez en mi vida, ser puntual.

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