¿Qué es? ¿Dónde está? ¿Cómo lo reconocemos? O resumiendo… ¿existe?
Yo creo que el destino es básicamente una excusa para las cosas de todos los días; para hacerlas menos mediocres, menos cotidianas. El destino puede ser levantarse tarde porque el despertador no sonó y tener que tomar un colectivo distinto al que tomamos siempre. ¿Qué hay de raro en eso? Nada, es un hecho normal hasta que nos pasa algo maravilloso, como sentarnos al lado de alguien que está escuchando lo mismo que nosotros. Es entonces cuando recurrimos a las "casualidades" o "coincidencias. Pero si, en vez de tomarnos ese colectivo, tomáramos otro, y cuando bajamos un niño pequeño nos regala una flor… ¿Acaso eso no estuvo premeditado?. No creemos en el destino hasta que nos pasa un suceso que cambia nuestras vidas, y sin embargo, es eso lo único que esperamos, el destino. Pero nos perdemos tantos pequeños destinos por andar pendientes del grande!! Y el grande está formado por pequeños. El destino existe, sino… ¿Cómo explicamos nuestra propia vida?¿Por qué no nos preguntamos constantemente por qué nuestras madres tuvieron hijos con nuestro padre?¿Por qué no con otro?¿Por qué aquél espermatozoide se combinó de esa manera específica con aquél óvulo, formándome a mí y no a otro? Es obvio, el destino está ahí… invisible, impermeable, estipulado.


