martes, 15 de mayo de 2012
Like Peter Pan
lunes, 14 de mayo de 2012
l
Al pasar el tiempo, comprendí que no siempre un “No” significa “no quiero”, muchas veces está relacionado con una imposibilidad, comprendí que no es tan importante que alguien hable a tus espaldas, eso no significa que le interese tu vida, sino que sos su juguete, comprendí que siempre habrá vueltas que nos ataquen por la retaguardia y que no hay destino más cruel que alejarnos del hogar, comprendí que la gente de tu equipo pueden ser aquellos que siempre metan gol en contra, comprendí, entre otras crudas realidades, que nunca sabré cómo codificar el calibre de la voz de mi consciencia, jamás entenderé qué es lo que está suplicando que haga, y seguiré probando hasta que me tropiece con la última piedra del camino y sepa que di todo por descifrar cuál fue mi lugar en este mundo, qué se suponía que debía hacer y qué tanto hice de lo que se me cantó.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Deja Vu
He aquí cómo se va otra noche, como vos te fuiste aquella vez, y como te la llevaste sin siquiera resolver alguna de las dudas que te inquirí; cómo olvidarte, cómo ganarte, cómo esperarte. Sólo supe cómo perderte.
Sin embargo, heme aquí a mí, recurriendo a insólitos caminos para encontrarte, culpando al destino de esta pena que me carcome el alma, divagando con los ojos abiertos, soñando laberintos y senderos con un final despejado, donde te veo a vos, claro entre la multitud, esperándome con esa sonrisa tan perdida, con los ojos colorados y un cigarrillo en la mano. Y que fumemos juntos hasta que el amanecer atormente nuestros cuerpos y hasta que nos concienticemos de que se acabó todo, de que es tiempo de volver, de pararme de la cama, pisar el suelo y observarte dormir, y salir sigilosamente para intentar que no duela tanto volver a ver tus ojos y saber que no sos mío y que nunca lo vas a ser. Y ojalá quiera la vida que te vuelva a cruzar y bienvenidos sean los deja vú si me da la oportunidad de tener así, esta vez real.
Sin embargo, heme aquí a mí, recurriendo a insólitos caminos para encontrarte, culpando al destino de esta pena que me carcome el alma, divagando con los ojos abiertos, soñando laberintos y senderos con un final despejado, donde te veo a vos, claro entre la multitud, esperándome con esa sonrisa tan perdida, con los ojos colorados y un cigarrillo en la mano. Y que fumemos juntos hasta que el amanecer atormente nuestros cuerpos y hasta que nos concienticemos de que se acabó todo, de que es tiempo de volver, de pararme de la cama, pisar el suelo y observarte dormir, y salir sigilosamente para intentar que no duela tanto volver a ver tus ojos y saber que no sos mío y que nunca lo vas a ser. Y ojalá quiera la vida que te vuelva a cruzar y bienvenidos sean los deja vú si me da la oportunidad de tener así, esta vez real.
viernes, 4 de mayo de 2012
Desaliento de un alma exahusta
Los flashes me enceguecen. Estoy tan perdida y tan agonizante en esta soledad donde yo no existo y vos sos la eternidad que todas anhelan. Soy una sombra más entre una multitud, una huella más en un camino que nadie sigue, un ladrillo más de una mansión abandonada. Y constantemente, me quieren demoler, y cada día están más cerca de conseguirlo. Pero lo único que me queda por perder es la fuerza para continuar con esta interminable batalla contra mí misma, contra ellos, contra vos. No les será tan sencillo someterme ante la mediocridad y la resignación. El desencuentro del destino me perturba, lo admito. Cada momento me resulta todo más injusto, más vil y más calculado, y temo no llegar, pero más temo quedarme acá esperando que todo cambie, porque sé que no voy a lograr asaltarle ninguna victoria a mi suerte tan desdichada. La única solución viable que encuentro es seguir el trayecto, retomar mi rumbo, y tropezarme como acostumbro, buscando escapatorias en un laberinto de concreto, autos, luces y vacíos. Algún día llegaré al destino, pero para ello debo seguir caminando, sufriendo, perdiendo. Siendo yo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)