miércoles, 23 de noviembre de 2011


No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.

martes, 22 de noviembre de 2011

Feliz día, a vos, que siempre estuviste ahí, que fuiste lo único que me acompaña desde que nací, que sos más fiel y más honesta que cualquier persona que vaya a cruzarme. Feliz día, a vos, que fuiste todo, que lo sos y lo serás, hasta que sea ese momento decisivo en que se acabe todo, y pueda terminar mi vida con una sonrisa en la cara sabiendo que la dediqué completa hacia vos, hacia divulgarte, amarte, hacerte. Vos, música, sos más que todo, más que un sentimiento, sos yo, sos mi familia, sos mis amigos, sos mi fotaleza y mi debilidad, sos mis inspiraciones y mi filosofía de vida. Porque esos instantes cuando el cielo estaba derrumbándose y el suelo abriéndose en dos, cuando ya no quedaba nada, vos estabas ahí. Sos la base de mis sueños, la base de mis creencias, la base de mis ideales y la base de este triste corazón que apenas late, pero late. Vos, música, sos lo único que quiero para toda la eternidad, sos lo único de lo que jamás podría cansarme, la mejor compañera, la más confiable, la más comprensible, la más real, la que verdaderamente me crió, la que me descarriló y gracias a eso me hizo tan feliz en tantos momentos. Mientras mis "amigas" preferían estar mirando una película entre ellas, yo prefería quedarme en casa para escucharte. Cuando camino, me gusta ir sola, para poder seguirte escuchando. Sos lo que me despierta y lo último que escucho antes de dormir. Vos, música, sos mi vida. Feliz día. Gracias.

martes, 15 de noviembre de 2011

Dream.


Siempre que te llamen irrealista, debes soñar el doble. Al cabo de unos días comenzarán a decirte que debes pisar tierra, y al ver que no lo haces, te apodarán "soñador". Si sigues con ese comportamiento, pasados los años ya te tratarán de loco, y será entonces cuando tú te darás cuenta que cumpliste al menos la mitad de las cosas que parecían dementes, mientras que los que te acusaban, habrán gastado toda su vida preocupándose por lo que tú hacías o dejabas de hacer, y para entonces no tendrán más que quejas y remordimientos hacia ellos mismos. Sueña, porque es gratis, sueña porque es libre, sueña porque si puedes soñarlo, lo puedes hacer.

sábado, 12 de noviembre de 2011

When it rains


Anoche soñé que llovía. Un aguacero, como las lluvias del monzón. Como supongo que tiene que llover en Buenos Aires. La lluvia tenía su propia luz y no se veía nada más allá de su fulgor blanco. Hoy también llueve. Y la mañana se convierte en todas las mañanas de mi vida en las que ha llovido. Protejo el pan y el diario y troto hasta los soportales y revivo las veces que he pisado en falso y el agua ha entrado en mis zapatos. Y los paraguas que he ido perdiendo porque llovía y luego de repente no llovía y el paraguas se quedó en una cabina telefónica o colgado en la valla que rodea una cancha de fútbol. Llueve detrás de los cristales y llueve sobre el parabrisas del auto. Y pienso sobre las propiedades misteriosas de la lluvia y su aparición aparentemente aleatoria en momentos muy precisos de nuestra vida. Insisto, llueve.
Como decía Lorca, "La lluvia tiene un vago secreto de ternura", y a cualquier alma dormida hace despertar con el gris de su ritmo. Preguntemos a éste último si nuestros sueños se convertirán en realidad; y para que el optimismo no se convierta en tristeza al contemplar las gotas muertas tras esos cristales, dejémonos llevar por su música humilde y sencilla pero penetrante.
Siempre dije que disfrutaba mojarme cuando llovía, me importaba poco llevar paraguas, después de todo sólo es agua, ante todo es la muestra más simple de que somos parte de un todo. La lluvia nos conecta más con nosotros mismos, es poesía, tranquilidad, paz, olvido.

Caminos.




Hay veces que no hay un camino correcto o uno erróneo, porque el trayecto que a nosotros nos hace bien, destruye a los que queremos. Hay veces que ni siquiera hay un camino. Tengo opciones, pero a la vez no. Una vez más, será tiempo de poner la felicidad de otra persona, por encima de la mía? Quiero respuestas, las exijo, pero nadie parece escuchar. Están todos con su prisa y no sé a dónde quieren llegar. Lamento haber sido siempre lo contrario a lo que querían, lamento haber luchado por mis sueños y no haberme rendido cuando todos así lo deseaban, lamento caminar contra la corriente, lamento haberme cortado el pelo cuando no me dejaban, haberme puesto expansores cuando los criticaron toda su vida, lamento querer hacerme tatuajes cuando siempre me amenazaron con cortarme la piel si me los hacía, lamento haber desperdiciado tantas clases de natación mirando al profesor, lamento haberme escapado tantas veces sin que lo supieran, lamento no creer en nada más que en el rock, pero Dios nunca me presentó pruebas, y si en serio existe, tiene un sentido del humor bastante sarcástico. Lamento haber insistido tanto para eventos con una doble intención, lamento haber dejado a la mitad todo lo que empecé, lamento haber fumado y no haberme hecho cargo, lamento haberme drogado sin que lo sepan, lamento haber basado mi vida en la música. Lamento todo y me arrepiento de todo, porque hoy, un día después de que "empezó un nuevo ciclo", mientras que ayer me olvidé de pedir un deseo, me doy cuenta que todo lo que hice estuvo mal, todo fue vanal y todo fue una estúpida rebeldía de una adolescente que quería diferenciarse de todos, como un genio me dijo, "Hoy en día, si querés resaltar del resto, tenés que comportarte como una dama, no tatuarte, no fumar, no usar piercings, ni nada, porque eso es lo que hace la mayoría hoy". Y puede que tenga razón. Puede que el día de mañana, lo único que consiga si sigo así será la calle asegurada, viviendo con un cartonero, o peor, sola, y si me comporto como la dama que siempre quisieron que fuera, la niña inglesa tomadora de té de Adrogué, lleve una vida correcta y quizás con eso me sienta mejor. Bueno, tal vez eso sea lo correcto. Pero cómo saberlo? Life is; prueba y error, error, error.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Duda


Cada instante es un constante recordatorio de qué podríamos haber hecho que cambie nuestras vidas, eso que pudo haber sido y no fue. Y allí aparece la frase "qué hubiera pasado si…". Y yo, ahora escribiendo esto, comienzo a preguntarme tantas cosas… qué hubiera pasado si no me hubiera enamorado, qué hubiera pasado si hubiera nacido diez años antes, qué hubiera pasado si no estaba en el lugar equivocado en la hora equivocada o principalmente… qué hubiera pasado si llegaba a la una y media. Supongo que nunca lo sabré, que será una duda que me acompañará el resto de mi vida, y quizá, algún día le pregunte en mi lecho de muerte "Che, ¿qué hubiera pasado si llegaba media hora antes?", pero temo escuchar la respuesta, porque si llegara a ser "nada, hubiera sido lo mismo", sabría que toda mi vida fue basada en una mentira, en una ilusión ridícula de amores entre una adolescente y su ídolo de treinta años. Y sueño con esa pregunta todas las noches; le busco respuestas, le doy la vuelta hasta que no quede nada que deshacer, la perfecciono hasta que sea exacta, calculada, medida. Y me despierto, y me arde el pecho al extrañarlo tanto, al no saber la respuesta a esa duda… qué hubiera pasado si llegaba a la una y media. Quiero pensar que toda pregunta tendrá una respuesta, y esa respuesta será mi segunda oportunidad para, por primera vez en mi vida, ser puntual.

Destino II

Continúo esperándolo. Lo siento, está ahí. Muchas veces me pregunto si tengo el poder de cambiarlo, me pregunto qué ocurriría si diera un paso en falso, pero luego pienso "¿ y si ese paso en falso también está premeditado?". Tengo miedo, lo confieso. Miedo de no reconocer mi gran destino, ese grande que aún aguardo, como todos. Temo que ese gran destino que espero no sea nada de lo que quiero, ni música, ni fama, ni el cielo. Temo ir a encontrar la felicidad en algo tan simple como mi propio hogar, una familia y demás sueños que tiene la gente normal. Y temo no ir a darme cuenta de mi mediocridad, ir a conformarme con aquello tan común como la comodidad. Temo tanto y lo único que hago es caminar.

sábado, 5 de noviembre de 2011



Leí una vez que es mejor cuando las cosas no son perfectas, ya que al menos de esa manera nos damos cuenta de que son reales. Sigo girando aquél recuerdo, aquella noche. Le doy cuerda, lo vuelvo a cerrar, como si fuera una caja de cristal. Cuidadosamente, para no romperlo. Y lo intento quebrar, y al segundo intento barnizarlo. No sé si conservarlo u olvidarlo. Porque me duele. Me duele no saber si fue verdadero o no, me duele en el alma y me perturba, no saber qué fue de él. Qué sucedió en ese instante, a las 2 a.m. cuando nos encontramos tan clandestinamente. Ella no lo sabía. Yo tampoco creo haberlo sabido. Porque me sigue pareciendo mentira. Tal vez estuvo en ese momento mi cuerpo pero mi mente estaba como siempre paseando lejos suyo. Pero mi alma siempre está con él, y si él formó parte de ese momento, entonces yo también.

A escala

Te quise una hora, tres, un poco más. Antes de que existiera el olvido y antes de que existiera el dolor. Yo te quise, vos no. Supimos ambos cuál era el camino correcto, pero seguimos el corto por una cuestión de tiempo. No supimos lo que hacíamos. Vivimos de noche, dormimos de día. Y se nos fue la vida. Quizá lo hayas olvidado. Supongamos que el ahora es el pasado, que el ayer no existió y que el mañana es el hoy, es la única manera de borrar todo lo que fue de nuestras memorias, y de dejar todo lo que no pudo ser.

martes, 1 de noviembre de 2011

Tiempo


Toda nuestra vida es desperdiciada pensando en otro tiempo. Al tener buenos recuerdos, vivimos del pasado, al tener malos, soñamos con el futuro. Y se nos pasan así los días, los meses, los años- Y luego llega el momento en que decimos "qué rápido pasa el tiempo", "como quisiera tener seis años de nuevo"; y así, seguimos perdiendo tiempo añorando algo que ya pasó, algo que no volverá. En lo que verdaderamente deberíamos concentrarnos es en el hoy, porque el pasado es inmodificable y el futuro demasiado incierto como para echar raíces en alguno de ellos. El hombre puede haber dominado y puede haberse apropiado de todo, pero hay algo, incluso más fuerte que nosotros, que jamás podremos domar, algo que nos recuerda constantemente que él nos maneja a nosotros... el tiempo.

La torre de Babel

Miles de voces, ninguna se escucha, todas sordas, todas mudas. Palpitan sus pasiones, escupen sus verdades, atormentan mi cielo. Es que este infierno es tan distinto a aquél que me había acostumbrado… este silencio es tan ruidoso y atocigante n comparación al otro. Y este lugar, este lugar me hace sentir tan perdida, lucir tan desamparada. No entiendo nada, sólo siento la brisa, convirtiéndose en miles de pirañas que carcomen mi alma, mi paz, mis miserias. Esta muerte es tan distinta a aquella; más dolorosa y a la vez menos certera.