Hay veces que no hay un camino correcto o uno erróneo, porque el trayecto que a nosotros nos hace bien, destruye a los que queremos. Hay veces que ni siquiera hay un camino. Tengo opciones, pero a la vez no. Una vez más, será tiempo de poner la felicidad de otra persona, por encima de la mía? Quiero respuestas, las exijo, pero nadie parece escuchar. Están todos con su prisa y no sé a dónde quieren llegar. Lamento haber sido siempre lo contrario a lo que querían, lamento haber luchado por mis sueños y no haberme rendido cuando todos así lo deseaban, lamento caminar contra la corriente, lamento haberme cortado el pelo cuando no me dejaban, haberme puesto expansores cuando los criticaron toda su vida, lamento querer hacerme tatuajes cuando siempre me amenazaron con cortarme la piel si me los hacía, lamento haber desperdiciado tantas clases de natación mirando al profesor, lamento haberme escapado tantas veces sin que lo supieran, lamento no creer en nada más que en el rock, pero Dios nunca me presentó pruebas, y si en serio existe, tiene un sentido del humor bastante sarcástico. Lamento haber insistido tanto para eventos con una doble intención, lamento haber dejado a la mitad todo lo que empecé, lamento haber fumado y no haberme hecho cargo, lamento haberme drogado sin que lo sepan, lamento haber basado mi vida en la música. Lamento todo y me arrepiento de todo, porque hoy, un día después de que "empezó un nuevo ciclo", mientras que ayer me olvidé de pedir un deseo, me doy cuenta que todo lo que hice estuvo mal, todo fue vanal y todo fue una estúpida rebeldía de una adolescente que quería diferenciarse de todos, como un genio me dijo, "Hoy en día, si querés resaltar del resto, tenés que comportarte como una dama, no tatuarte, no fumar, no usar piercings, ni nada, porque eso es lo que hace la mayoría hoy". Y puede que tenga razón. Puede que el día de mañana, lo único que consiga si sigo así será la calle asegurada, viviendo con un cartonero, o peor, sola, y si me comporto como la dama que siempre quisieron que fuera, la niña inglesa tomadora de té de Adrogué, lleve una vida correcta y quizás con eso me sienta mejor. Bueno, tal vez eso sea lo correcto. Pero cómo saberlo? Life is; prueba y error, error, error.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Caminos.
Hay veces que no hay un camino correcto o uno erróneo, porque el trayecto que a nosotros nos hace bien, destruye a los que queremos. Hay veces que ni siquiera hay un camino. Tengo opciones, pero a la vez no. Una vez más, será tiempo de poner la felicidad de otra persona, por encima de la mía? Quiero respuestas, las exijo, pero nadie parece escuchar. Están todos con su prisa y no sé a dónde quieren llegar. Lamento haber sido siempre lo contrario a lo que querían, lamento haber luchado por mis sueños y no haberme rendido cuando todos así lo deseaban, lamento caminar contra la corriente, lamento haberme cortado el pelo cuando no me dejaban, haberme puesto expansores cuando los criticaron toda su vida, lamento querer hacerme tatuajes cuando siempre me amenazaron con cortarme la piel si me los hacía, lamento haber desperdiciado tantas clases de natación mirando al profesor, lamento haberme escapado tantas veces sin que lo supieran, lamento no creer en nada más que en el rock, pero Dios nunca me presentó pruebas, y si en serio existe, tiene un sentido del humor bastante sarcástico. Lamento haber insistido tanto para eventos con una doble intención, lamento haber dejado a la mitad todo lo que empecé, lamento haber fumado y no haberme hecho cargo, lamento haberme drogado sin que lo sepan, lamento haber basado mi vida en la música. Lamento todo y me arrepiento de todo, porque hoy, un día después de que "empezó un nuevo ciclo", mientras que ayer me olvidé de pedir un deseo, me doy cuenta que todo lo que hice estuvo mal, todo fue vanal y todo fue una estúpida rebeldía de una adolescente que quería diferenciarse de todos, como un genio me dijo, "Hoy en día, si querés resaltar del resto, tenés que comportarte como una dama, no tatuarte, no fumar, no usar piercings, ni nada, porque eso es lo que hace la mayoría hoy". Y puede que tenga razón. Puede que el día de mañana, lo único que consiga si sigo así será la calle asegurada, viviendo con un cartonero, o peor, sola, y si me comporto como la dama que siempre quisieron que fuera, la niña inglesa tomadora de té de Adrogué, lleve una vida correcta y quizás con eso me sienta mejor. Bueno, tal vez eso sea lo correcto. Pero cómo saberlo? Life is; prueba y error, error, error.
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