El hombre es un ser dramático por naturaleza. Cualquier
morbo o tragedia que pueda utilizar para victimizarse, bienvenido sea.
Constantemente, a mi alrededor hay gente quejándose de los
asuntos más insignificantes sobre el planeta tierra, exagerando todo hasta
llegar a un nivel de una supuesta desdicha insoportable hasta para Jesús. Pero,
¿qué saben ellos de tristeza? Tristeza es tener que partir tantas veces, es
sentir un abandono completo en cada aspecto de tu miserable vida, sentir que ni
siquiera tu propio silencio te escucha, sentirte sola, en un mundo desierto,
mientras todos emigraron a otro planeta de la mano con alguien que los hacía
felices. Padres, hermanos, amigos, novios. Nadie. Tristeza, es que hayas destruido
tu vida por alguien que no muestra señales de existencia. Tristeza, es seguir
encadenada sentimentalmente a él, pensando en la utopía de que algún día va a
regresar. Tristeza, es estar peleada con Dios y con el diablo (ya no tener a
quién recurrir en momentos de desesperación como este). Tristeza, es que los
caminos de tu vida vayan quedando cada vez más estrechos, intransitables,
vacíos. Tristeza, es tener que callar todo este dolor durante tanto tiempo.
Tristeza… es quebrarme escribiendo esto y no poder expresarme de ninguna otra
forma. Pero… ¿qué saben ellos de todos estos infortunios como para tener el
coraje de quejarse por asuntos tan redundantes? ¿qué saben ellos de tristeza?