martes, 18 de octubre de 2011

Olvidame. Prometo no hacer lo mismo.



Si querés seguir, vas a tener que confiar en mí, pero no te fíes ni de ella, ni de Abril. Porque pasan, se van y ya no vuelven, pero yo soy esa nada que siempre estará ahí, soy aquella que debiste haber visto venir. Y pasás, te vas, y ya no volvés. Es una rueda sin final, es todo tan igual y a la vez tan distinto. Para mí, fuiste uno en un millón, pero para el mundo sos uno del montón. Otoños, atardeceres, besos, whiskys, caminos, que no se olvidan. Que yo no olvido. Porque tu perfume a cigarrillo me va a acompañar toda la vida, porque tu risa seguirá siendo la única medicina. Porque, por siempre, el tono de tus ojos, tu recuerdo y tu olvido, será lo que me salve cuando me halle al borde del vacío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario