Hoy noto después de tanto tiempo, que se ha convertido en lo más esencial, recurrente, perseverante y permanente de mi vida. Es la insistencia de esperar, pacientemente, que algo cambie por fin, que se produzca una vuelta rotunda y que por el efecto mariposa, se efectúe también algún tipo de repercusión en el destino, en el mañana, en los efectos colaterales del ayer. Busco eso, que algo dé sentido al alma que habita dentro mío, ya desgastada, cansada y abatida. Busco, desde hace tiempo y no encuentro más que piedras atravesadas en esta pesquisa exhaustiva, que provocan más lentitud y más desgano en mi caminar. Todo tan fríamente calculado por mi morboso destino que se empeña en destruirme y demostrarme que ser humano es la peor soledad que existe.
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