domingo, 8 de abril de 2012

Pasado

Hoy descubrí algo que hasta entonces no había razonado. El pasado. Todo el tiempo citamos el pasado como si sirviera de algo invocarlo y mezclarlo con el presente, como si las heridas pasadas ya no dolieran lo suficiente al estar cicatrizando como para reabrirlas y dejarlas expuestas a la vista de todo aquél que quiera reconocer nuestros defectos. En mi corta vida he conocido muchas personas que se dedicaban a hacer hincapié en lo ya pisado, parecían no comprender que aquello no tenía solución y que no había manera de volver. Podemos tener una conversación y luego de que termine replantearla una y otra vez en nuestras cabezas, pensar otras respuestas que podríamos haber dado, y a su vez lo que nos podrían haber contestado, y ese razonamiento es un camino tan interminable que conduce únicamente a una neurosis que termina volviéndonos unas máquinas con mucho pasado, poco presente, y carencia de futuro. Lo único modificable es el hoy, el ahora, pero a su vez no hay que presionarlo, hay que dejar que todo siga su ritmo sin alterarlo, porque todo está predestinado a ocurrir y a ser, y no hay manera de alterarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario